El actor argentino se presentó «Karma» y «Amarga Navidad», dos films por los que fue ovacionado. Leonardo Sbaraglia fue uno de los grandes protagonistas de la reciente edición del Festival de Cine de Cannes. Y es que el pasado fin de semana, acaparó los flashes en su aparición junto a Marion Cotillard, su compañera de protagónico en “Karma”, filme francés escrito y dirigido por Guillaume Canet.

Súper elegante, Leo Sbaraglia apostó por un impecable esmoquin negro de doble botonadura de Louis Vuitton, que combinó con unos derbies LV Jazz de charol. Como toque final, lució un reloj Escale Twin Time en oro rosa, también firmado por la maison francesa. Por su parte, Marion Cotillard eligió un vestido negro de cuero de Chanel.

Después de su comentado paso triunfal por la alfombra roja junto a la intérprete de “La Vie en Rose”, el actor argentino compartió con el resto del elenco la primera proyección del filme «Karma» en el Grand Theatre Lumière. La película, rodada en Cataluña (España), narra la historia Jeanne (Cotillard) quien intenta rehacer su vida con Daniel (Sbaraglia), un hombre que desconoce su turbulento pasado.
El argentino no solo ha recibido críticas positivas por su rol en “Karma”, sino que también se presentó en Cannes con una segunda película, “Amarga Navidad”, de Pedro Almodóvar. A diferencia de Karma, la cinta del director español sí compitió por la Palma de Oro, el premio mayor del festival.

“Lo primero que me dijo (Almodóvar) cuando me ofreció el rol fue: ‘no quiero un retrato amable. Él quería verse a sí mismo como una especie de vampirizador’”, subrayó en una entrevista con AFP , quien se puso en la piel de Raúl Durán, un famoso director de cine que, para paliar la falta de buenas ideas, se nutre de los problemas de sus amigos para escribir sus guiones.

La película “Amarga Navidad” llevó a la alfombra roja del festival al actor argentino y al director español, que sorprendió con una camisa y corbata en amarillo neón. Mientras Almodóvar apostó al color y la provocación, Sbaraglia optó por la sobriedad de un esmoquin negro impecable.










