La Met Gala 2026 pasó y no lo ha hecho exenta de polémica. Desde que se supo que Jeff Bezos y Lauren Sánchez eran los principales donantes, con una cantidad estimada entre 10 y 20 millones de dólares, las críticas no tardaron en llegar e incluso un especie de boicot por parte de Zendaya y Meryl Streep. Pero es evidente que eso no ha afectado a la labor principal de la celebración que es la recaudación de fondos para el Costume Institute, un area del Metropolitan Museum dedicada a la moda, dirigida por Anna Wintour. La alfombra roja ha deslumbrado, sus celebridades se han viralizado y millones de personas en todo el mundo han disfrutado de los diseños de alta costura únicas, lucidas por sus artistas y celebridades favoritas, como por ejemplo, la bella Margot Robbie, quien lució un exquisito Chanel.

La Met Gala es lo que es, en la actualidad, gracias a la visión y tenacidad de Anna Wintour, directora de la revista Vogue americana. Es uno de los nombres más respetados del mundo de la moda y la que ha dado forma a la industria con su criterio. Anna Wintour se puede permitir lo que quiera. Como es habitual, Chanel es la casa que la viste para la gala y lo ha hecho con un vestido que es toda una obra de arte. Un traje con una especie de escamas que recorren su cuerpo, recubierto de apliques brillantes, cae hasta llegar a unas sandalias básicas. Lo que no tiene desperdicio es ese abrigo de plumas que crea un degradé de aguamarina, terminando en negro.

Junto a Beyoncé y Venus Williams, Nicole Kidman fue una de las anfitrionas de la noche del Met Gala 2026. Con un traje a medida de Chanel, la pieza se ajusta a su cuerpo como si de una segunda piel se tratara. Con las plumas en cadera y puños, le da personalidad adicional al vestido. Algo perfecto para resaltar las curvas y aportar un poco de volumen.

Emma Chamberlain ha conseguido reproducir una obra de Van Gogh en una pieza creada a medida por Mugler, de corte sirena, con las telas en el pecho pintadas, para terminar cayendo con un teñido a mano. Un dato curioso. El amarillo es el principal protagonista, justo el color que era la obsesión del pintor.

Amanda Seyfried no ha seguido mucho el dresscode de la velada, pero sólo por lo impecable que ha sido, ha sido aprobada. Mientras subía por la alfombra roja de la Met Gala, veíamos cómo se deslizaba con un increíble diseño de Prada, en un rosa empolvado, con un cuerpo ajustado y una falda abullonada. Todo termina con unas joyas de Tiffany & Co., que se complementan con un impecable pelo recogido con cola de caballo.











